sábado, 29 de julio de 2017

Amy Winehouse - En la soledad del amor y de la muerte

I tell you what you want to ear
it depends on that I've been drinkin'.

(Amy Winehouse – What it is)

Te diré lo que quieras escuchar,
dependerá de lo que haya bebido.


  

Es solo un sentimiento que penetra en la noche
donde encuentras un hueco
para tu corazón
inseguro y ardiente, perdido y desolado.

Es tan solo un espejo que no quiere mirarte,
una imagen sin rima, una luz que se apaga,
es tan solo el destino que espera en las cortinas
y atraviesa la calle de una ninfa innortada 2,
y mientras en el aire
se expande el humo espeso de una acerba tristeza,
de unos versos sentidos que llegan y se pierden
en la voz del poeta que sufre los delirios
densos de la deriva que duele y arrincona,
y en una tenue alcoba escribe para nadie.

La marea vendrá a llevarse los restos
del último jarrón que adorne tu mesita,
los fragmentos revueltos de un escritorio amargo,
el temible naufragio del licor en tus venas.

Es la muerte tan triste, se siente tanto miedo
que no puedes gritar, articular palabra,
escribir un deseo, pensar en el amor,
desterrar el sudario que te inunda en las sombras. 



1.- Dylan Thomas. 2.- Localismo ceutí por desorientada. 

(19 de enero de 2016)


viernes, 28 de julio de 2017

The Beatles - Nowhere man




Here’s a real nowhere man, 
sitting in his nowhere land, 
making all his nowhere plans for nobody…

Es un auténtico hombre de ninguna parte,
sentado en su tierra de ningún lugar,
haciendo sus planes de nunca jamás para nadie...

Rubber Soul no es el mejor disco de los Beatles, pero puede que sea el más importante, el que fracturó definitivamente en dos su carrera. Determinó un eclecticismo inagotable, un hambre evolutiva insaciable y la retirada de los chicos de Liverpool de los escenarios, ya podían crear sin más agobios que los que ellos mismos se impusieran.

         No hay disco de los Beatles al que me sienta más unido que a Rubber Soul, recuerdo la fecha, es un día señalado en mi ciudad, y la playa, iba con mi amigo de entonces y dos chicas que no tenían mucho en común excepto el nombre y el radiocassette en el que reprodujimos la cinta que nos dejaron; África, una leía a Poe, la otra las portadas de las revistas. Aquel 13 de junio de 1976 escuché por primera vez algunas canciones que siempre me han acompañado.

McCartney estaba brillante, excelso en la recreación de música clásica de "Michelle", se ensañaba en una parodia irreverente sobre los delirios de grandeza que dice mucho más de lo que parece en "Drive my car" y mostraba la profundidad de su talento y enviaba un regalo envenenado a los Byrds en la injustamente olvidada "I'm looking through you" (Te estoy calando).

Pero Lennon estaba genial, ya conocía sus dos mejores canciones de este disco, no puedo precisar cómo llegaron hasta mí. Pienso como entonces; In my life (En mi vida) y Nowhere man (Hombre de ningún lugar) están entre las mejores canciones que Lennon compusiera, se convertía de repente en un adulto con la cabeza muy mal amueblada, no tenía la madurez y el control de sí mismo de McCartney, y se reprochaba su indeterminación, su falta de implicación con los problemas de los demás, su alienación como hombre de este tiempo que no es de nadie, su falta de personalidad para adoptar un punto de vista que le implique. John reconoció que, a pesar de hablar en tercera persona, se refería a sí mismo y la canción era el fruto de un duro examen de conciencia y un estado depresivo. En mi vida es simplemente un canto de amor a Liverpool y una confesión  de entrega al recuerdo imborrable de su primera novia, de sus primeros amigos y los lugares que compartieron y cambiaron o, simplemente, desaparecieron, es como una rosa que no se debe tocar.

La otra joya es Girl, con una letra fantástica dentro de un concierto no demasiado afortunado en la música juvenil acomplejada por el fulgor de Dylan que publicaba en aquellos días sus obras capitales, aunque para algunos, entre ellos los Beatles, supuso un acicate y les llevó con éxito a proponer situaciones complejas, letras con un indudable valor literario. Con sus aires mediterráneos, con su aspiración, y su melancolía, aquel 13 de junio escuché Girl por primera vez, y aún me acuerdo de ella muchas tardes.

No podemos dejar de lado para terminar la fantástica y melancólica "Norwegian wood" en la que Lennon se enfunda el traje de perdedor en una historia de amor frustrada con una chica responsable que distinguía entre la diversión y las obligaciones aunque le había dejado dormir en su casa, canción que abre el disco y en la que Harrison experimenta magistralmente con el sitar, además George hizo dos interesantes aportaciones a esta obra maestra que es Rubber Soul.


La primera estrofa en una canción de Serrat


Francamente
me habría gustado más
que hubiera sido primavera
y que la primera
fuera aquella niña rubia,
pecosa y delgada
que cada tarde
subía conmigo al tranvía
cunado el día se dormía

Francament
m'hagués agradat molt més
que hagués estat primavera
i que la primera
fóra aquella nina rossa,
prima i pigarda
que cada tarda
pujava amb mi al tramvia
quan el jorn s'endormia.





Desde que lo encontré en 1971 con Mediterráneo y lo perdí en 1976 con "Para piel de manzana" un disco casi tan bueno como aquél pero olvidado hasta por muchos de sus incondicionales, tuve a Joan Manuel Serrat como una de mis referencias como cantante y también como poeta. Me gustaba tanto que no tuve ningún problema en comprar o pedir que me grabaran algunos álbumes suyos, no le di mucha importancia a que algunos de ellos fueran en catalán.

Suelo seguir escuchando a Serrat, viene bien detenerse en lo que dice y como lo dice, comprendo que hubiera mujeres de un barrio humilde como el mío que lo hubieran querido tener como hijo, comprendo que más de una muchacha temblara por él cuando lo viera alejarse con la guitarra al hombro, que pareciera tan cercano, tan abierto con esa sonrisa un tanto pícara y tan tierna que uno hubiera querido tenerlo como compañero en una partida de mus y contertulio en las noches de verano en la puerta adentrándonos en el misterio de una estrella parpadeando en el cielo azul oscuro.

Esta canción pertenece a "Per el meu amic" (Para mi amigo), grabado en 1973, sin duda uno de los mejores discos de Serrat. No me gusta demasiado el tema central de la canción que he elegido para dar fe de ello, ni como lo trata, cuando intentas ser demasiado sincero y dices cosas que van en tu contra nadie te acaba creyendo del todo, pero la música es deliciosa, está empapada por aquella voz que hacía sentir y la primera es una de las estrofas más hermosas que yo recuerde de toda la música española.

The Beatles - Julia


La mitad de lo que digo no tiene sentido
pero solo lo hago para llegar a ti, Julia[1].
     
        Sé que a veces hablo como si tuviera comunicación directa con John Lennon, y esto lo digo como si hubiera alguien que pudiera advertirlo. Pero no, parece que he dado un paso adelante y algo que me parecía patético cuando lo advertía en Rafle[2] a pesar de su grandeza, hablar y seguir hablando aunque nadie te escuche e incluso cuando ponen un gesto contrariado, empieza a ocurrirme a mí y ya no me importa, debe haber algo bueno en ello cuando Rafle lo hacía.  

  
       Julia es una canción muy especial, una de las joyas, como Blackbird[3] o When my guitar gently weeps[4], del Álbum blanco, un disco irregular pero con canciones impresionantes que se vuelven más atractivas para los seguidores del cuarteto de Liverpool en tanto que algunas de ellas no son demasiado conocidas por el gran público.

Imagino que para Lennon no debió ser fácil escribir esta canción ensoñadora y entregada a la mujer a la que se la dedica; su madre. Las razones son demasiado obvias, Julia era una persona con muy buen carácter y con mucha suerte en alguna de sus decisiones, ella le regaló a John su primera guitarra, pero distó mucho de ser una buena madre; irresponsable, enamoradiza, caprichosa, abandonó la educación y la crianza de este genio en ciernes a su estricta hermana y a su cuñado, quien sería un amigo con el que John frecuentaba los cines para ver películas del oeste, y a quien le unía íntimamente compartir la misma cruz.    

       Julia murió atropellada cuando Lennon tenía 17 años y parecía haber vuelto, eso era lo que él quería creer. Los biógrafos de Lennon parecen querer dar más dimensión a la tragedia cuando recalcan que el coche que la arrolló era conducido por un policía borracho, eso sí, al menos estaba fuera de servicio.






[1] Half o what I say is meaningless / But I say it just to reach you, Julia.
[2] Rafle: entrañable amigo y lector compulsivo, su vida estaba centrada en la lectura de los grandes autores en un entorno que estaba lejos de comprender sus inclinaciones.
[3] Blackbird: Mirlo.
[4] Cuando mi guitarra dulcemente llora.

       19 de noviembre de 2014.

Las adelfas - La cumparsita




Vienes a mí sin haberte buscado
sobre la vista de una avenida
donde muere cada noche un árbol solitario
y las adelfas expanden su tristeza
y su veneno
sobre borrachos ilustres
que cantan el rey
bajo la luz de una farola enamorada.

Dejé la rabia de un amor que me mordía
con el cuerpo traspasado
por la rosa de los mártires,
por una juventud
desgarrada por un pacto no firmado,
lastrada por una sensibilidad que me hacía llorar
cuando vivían los cementerios
y los viejos morían asomados a su ventana.

Me decían que era débil,
que no podría remar contra el levante
en un mar que estaba roto pero al que yo amaba
al recordar la brisa del verano
y los nombres que no volverían a sentarse en la mesa,
la soledad de un padre huérfano
que necesita ser querido y apenas sabe hablar,
escapa de casa cada día
y por la noche se enfrenta con su destino en la mar.

jueves, 27 de julio de 2017

Georges Moustaki -Los amores acaban un día





        Sentí mucha tristeza cuando murió Georges Moustaki, este hombre que era griego, italiano, pastor, judío, egipcio, francés y, por supuesto, español y, por lo tanto, poeta aunque no hubiera escrito verso alguno, ni anduviera por los bares de madrugada, entre el alcohol y las risas y caducas flores que ya no tenían espinas pero seguían haciendo daño como la princesa de Joaquín, buscando a alguien que quisiera que le regalara su último poema y su lucha agónica y perdida contra el monstruo de la indiferencia.

          Me lo dijiste, Laura, por teléfono cuando viste que la noticia de su  muerte yacía trémula sobre nuestro periódico empapado por un tembloroso y amargo café; ya sabes que la muerte se lleva al príncipe y al esclavo, al malo, al bueno, y no tiene la menor consideración con las ansias de inmortalidad del hombre libre. 


Me despedí de ti lo más rápido que pude porque quería soltar una lágrima  que se había condensado en las arenas de mis ojos y no quería que la escucharas caer, no sé si la sentimentalidad era la misma en nuestros brotes verdes cuando reíamos y llorábamos con “Tiempo de lluvia”, “El sueño de Pilato” o "Cabaret", pero en estos días se lleva bastante mal que se muestre una fragilidad por miedo a que provoque alguna que otra risita.

Pensé en la noche que, en honor de su amigo Paco, cantó en algún lugar de nuestra España "En Méditerranée", con su sonrisa llena de luz, con su piel curtida y morena como la de los viejos marineros, con sus cabellos desordenados como el muchacho soñador que tú conociste y murió sin darse cuenta abducido por las calles y las rutinas. Estábamos delante del televisor pero nos sentíamos donde sus palabras que intentaban unir a todos los habitantes de la cuenca mediterránea, como si todos los hombres del mundo fuéramos como los niños y creciéramos aprisa sin mirar hacia abajo sobre los ojos de un vencido. 

Georges ha muerto, ese viejo libertino, que nunca creaba historias de su fracaso eterno con el amor, no hablaba de los secretos de una dama de la que, quizás, no supiera ni cómo se llamaba ni cómo tenía la cintura, y amable y sonriente aunque no renunciara nunca a lo que decía cuando creía haber hallado la definición adecuada de sus sentimientos. 


         Ya sé, Laura, que sabías que yo lo amaba, como se quiere a un hermano mayor que recorre el mundo y algún día derrochando el dinero vuelve a la casa que lo vio nacer para estar en ella un ratito que desea que sea agradable para todos los suyos, a quienes lleva allá adonde vaya con la rosa de los vientos. 



      Ya sé Laura que los amores acaban un día, pero nosotros somos distintos, me amarás hasta que me mates en tu empeño por ver mi libertad como una enemiga de ti y de mí mismo o hasta el día que provoques que vuelva a aparecer el Mr Hyde que llevo dentro y acabe con los dos, rotos y perdidos en la avenida que ha sido la referencia de nuestras soledades durante tantos años. Hubiera sido tan bonito haber tenido el talento liberal de este Georges que se ha ido y estará cantando con la tranquilidad de un bendito, Dios sabe dónde. 




         Tú sabes que el todo Ceuta de católicos caducos y un poco pervertidos me ha considerado siempre un meteco, si pudiera esa ciudad me diría que no tengo derecho a voto, aunque pague impuestos, y, aunque soy demasiado mayor para ello, que desentierre mi casco y mi escudo cuando lleguen los persas a la llanura de Maratón y luche por su libertad, no por la mía.


23 de mayo de 2013

Bunbury - Canto y Enganchado a ti




Me costó aceptar a Enrique Bunbury entre mis cantantes de cabecera, a pesar de tener a un sucedáneo muy válido de su personalidad arrolladora, y más que admirador, devoto de oraciones en cada ángelus laico. Pienso que es un pecado casi imperdonable tratar como amigo a alguien que no lo es y que no lo será nunca porque esa palabra le viene grande.
Héroes del silencio, el grupo con el que consiguió la fama, no fueron, siguen sin serlo, uno de esos grupos que me gusten, hablaba sin parar, fascinado por la creatividad de Calamaro, de todas las virtudes de Los Rodríguez como ese algo que para mí les faltaba, o del misticismo un tanto inocuo y demasiado efectista, o el lenguaje excesivamente metafórico y manierista que, desde mi punto de vista, les sobraba como banda de rock que eran. Pero quedé prendado con uno de sus cantos del cisne; La mítica chispa adecuada. 
Después, en solitario, vendría lo realmente bueno. He tenido que rendirme ante un hombre que sería artista aunque no tuviera talento, y lo tiene a espuertas.





No he podido verlo en directo, pero lo haré a la mínima oportunidad que se me presente, me han hablado maravillas de sus conciertos y me las creo, no tengo más que ver sus vídeos; iconoclasta, tierno, irresistible, entregado a su público y a quien haga falta, incluso sus salidas de tono me resultan geniales, como las del gran Raphael, con quien le une el ser animales irrepetibles de la escena; ecléctico, tanto que ni él mismo sabe adónde va, ni a qué quiere meterle mano al día siguiente después de culminar cualquier idea, y tantas otras cosas que podrían llenar varias manuales sin solución de continuidad. Pero lo que más me asusta de él es su sinceridad, brutal y que nadie en el mundo le puede exigir, habría tenido demasiados problemas por ella, pero le indulta un asunto insignificante, la palabra Bunbury.   


Publicado el 10 de Diciembre de 2014.