lunes, 21 de septiembre de 2026

 El texto que compartes es un profundo ensayo literario y filosófico escrito por Francisco Enrique León en su blog, estructurado como una meditación sobre la condición humana, la mortalidad y la democracia, utilizando como hilo conductor la obra y la figura del cantautor canadiense Leonard Cohen y su célebre concepto de la Tower of Song (La torre de la canción).Análisis de las ideas clave del textoLa democratización del dolor

Alejandro Costa

 He jugado muchas partidas y he perdido demasiadas.


Tal vez no las jugué bien o no entendí de qué va el juego de la vida.

Quise buscar el día y la noche arruinó la aurora,
las semillas secaron su savia
y la tierra fue incapaz de amamantarlas e iluminar su existencia.
Yo, permanecía encallado en un océano imaginario,
sin patrón, sin patria, con los bolsillos deshilachados
y un cuerpo maltrecho que tan solo era capaz de rasgar las vestiduras.

Busqué un caño de lluvia que refrescara mi mente aturdida
y en el laberinto donde un día me perdí,
seguí buscando un camino que me indicara la luz de la salida.

Y aún me encuentro allí,
rebuscando entre el polvo alguna semilla perdida
de esas rebeldes que luchan por agarrarse a la tierra que le dé vida.

He aprendido tarde,
pero ahora entiendo lo que antaño era una quimera y no una realidad,
he desencallado aquella fe que naufragó en un océano de locura,
me he dado cuenta que unos bolsillos dañados no son los culpables de mi abandono,
y aunque este cuerpo esté maltrecho,
aún queda mucho hombre en su interior para ganar alguna partida.

Al fin y al cabo,
hay que saber perder muchas veces, para aprender a ganar.

De eso va la vida.
Salud, paz y felicidad.



No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día.…


Me sobra el corazón (Miguel Hernández)

 Qu8er rel yeléfono del gran poeta Alejandro vosta

jueves, 4 de junio de 2020

Elegía de otoño


El Testamento de Frasquito

El testamento de Frasquito

A Isi que murió porque amaba las flores.

Es cierto que no vuelve lo que nunca pasó

Es cierto que no vuelve
lo que nunca pasóy siempre se hace tarde cuando el alma se agrieta
y se va la esperanza
como una mariposa que atraviesa las nubes
y empapa la tristeza de sus alas
en la mirada oscura que guarda los rescoldos
de un deseo ferviente que resiste en la sangre.

Sé que no volverás con la mirada de antes,
con la risa serena

pero te espero al alba de la muerte.


miércoles, 5 de junio de 2019

A Pedro Casas con mucho afecto, es un sabio con la humildad.

jueves, 23 de marzo de 2017
Constantino Cavafis - Voces.



Amadas e idealizadas voces
de los que perecieron o las de aquellos
para nosotros perdidos como muertos.

A veces nos hablan en sueños,
a veces las escuchamos 
en el límite de la memoria.

Y durante un instante, en su rumor,
regresa el sonido del primer poema
de una vida
como una música lejana que se apaga en la noche.

   
Deseos


Cual bellos cuerpos que murieron
sin llegar a envejecer
encerrados con tristeza en suntuosos mausoleos
con rosas en la cabeza, con jazmines a sus pies,
así son los deseos que se apagaron
sin haber sido gozados,
ninguno testimonia
una sola noche de placer o una mañana radiante.

(Traducción de Francisco Enrique León)


Constantino Cavafis - Vuelve.

 
Vuelve otra vez y apodérate de mí,
sensación que amo, vuelve y tómame
mientras  del cuerpo el recuerdo viva
y un viejo anhelo las venas recorra
mientras recuerden los labios y la piel 
y sientan las manos
como si acariciaran otra vez.

Vuelve otra vez y apodérate de mí en la noche
cuando los labios y la piel recuerdan.


(Traducción Francisco Enrique León))

Constantino Cavafis - Días de 1903



No encontraré otra vez 
aquello perdido de repente;
los poéticos ojos, el blanco rostro
en la calle oscurecida...

No hallaré de nuevo – lo que me entregó el azar
y fue abandonado en la fugacidad
y anhelado con dolor después.
Los poéticos ojos, el blanco rostro,
aquellos labios – No, no los tendré nunca más.

domingo, 13 de agosto de 2017

Jacques Brel - Fils d...



Un coin de vague,
une fleur qui tremble,
un oiseau mort
qui leur ressemble[i].

Decir que una canción de Jacques Brel es emotiva, añadir que la interpreta en directo con la desesperación y la ternura de un profeta herido o un hombre enamorado[ii], o que recurre a la niñez como a un lugar que nunca deberíamos dejar atrás o un sueño del que no tendríamos que haber despertado para creer en la vida, es como no decir nada, probablemente estemos en un momento en el que descansamos de todos aquellos versos que nos mostraban su fragilidad, en el que no tenemos ningún interés en reconocer su valentía ni, por no saber de él, advertimos sus múltiples y llamativos errores, esos que brotaban por la mala costumbre de llevar el corazón muy por delante de la cabeza.

       Fils d.. es una de esas canciones que se deslizan en la zona tibia de su repertorio pero muy cerca de sus grandes aportaciones y sus desgarros más convincentes. Aquellos que vamos un poquito más allá de "J'arrive" hemos aprendido a quererla y a quedarnos prendados de la sensibilidad a flor de piel de algunos de sus versos[iii], y la convicción anímica de su autor mientras los desgranaba haciéndonos pensar, erróneamente, que nunca más hollaría esas cumbres.

Yo no sé lo que significa el título, tampoco creo que tenga mayor importancia, estudié algo de francés para poderme dar la licencia de no entender algunas canciones y actuar como si las hubiera entendido. Como, en cierta forma, dije en el párrafo anterior; la niñez, junto al amor, la muerte, la denuncia de las buenas y de las malas costumbres, y la variable identidad del hombre libre cuando ya solo puede perder unas alas quebradas, fue un tema recurrente para Brel, así de repente se me vienen a la cabeza otras dos monumentos  que se levantan sobre su recuerdo; L'enfance y Mon enfance.

       Terminaría diciendo que alguna vez me pareció entender que decía algo así; "Por mucho que hayas sido un niño tierno, si actúas como si lo hubieras olvidado has acabado convirtiéndote en un hijo de…

                                                        21 de noviembre de 2014.